En el ámbito de Memoria explícita, hay un interés creciente en entender su impacto en diversos aspectos de la sociedad. Desde su influencia en la economía hasta sus efectos en la salud y el bienestar, Memoria explícita juega un papel crucial en nuestra vida diaria. Con el avance de la tecnología y la globalización, la importancia de comprender y analizar Memoria explícita se vuelve cada vez más relevante. En este artículo, exploraremos diferentes perspectivas y enfoques sobre Memoria explícita, abordando desde sus orígenes hasta sus implicaciones futuras. Asimismo, examinaremos investigaciones recientes y opiniones de expertos en el campo, con el objetivo de arrojar luz sobre este tema tan diverso y complejo.
La memoria explícita es la recolección consciente e intencional de información y experiencias previas. Se pone de manifiesto constantemente en la vida diaria, como por ejemplo a la hora de recordar la hora de una cita o un suceso ocurrido hace años. La memoria explícita se diferencia de la memoria implícita en que esta última supone una forma de memoria inintencionada e inconsciente. Así, recordar las instrucciones recibidas durante una clase de conducción corresponde al ámbito de la memoria explícita, pero la mejora de la habilidad para la conducción como resultado de esas lecciones tiene que ver con la memoria implícita.
Las bases neurológicas de las memorias episódica y semántica no están determinadas completamente todavía. No obstante, los científicos E. Tulving y R. F. Thompson sugieren que la memoria episódica puede estar relacionada con la actividad del hemisferio cerebral derecho, mientras que la memoria semántica estaría localizada en el hemisferio izquierdo.
Se han propuesto algunas estructuras neurológicas asociadas a la memoria explícita. La mayor parte de ella se encuentran en el lóbulo temporal o en lugares fuertemente relacionados con él, como la amígdala, el hipocampo y la corteza rinal en el lóbulo temporal, y el córtex prefrontal. Los núcleos del tálamo cerebral también se incluyen, porque existen muchas conexiones entre el córtex prefrontal y el córtex temporal que transitan a través del tálamo.
Las regiones que conforman el circuito de la memoria explícita reciben información del neocórtex y de los sistemas del tallo cerebral, incluyendo los sistemas colinérgicos, serotoninérgicos y noradrenérgicos.