Hoy en día, Singular es un tema de gran relevancia y que despierta el interés de un amplio espectro de la población. Desde su surgimiento, Singular ha sido objeto de debate y análisis en diversos ámbitos, generando opiniones encontradas y posicionamientos encontrados. A lo largo de los años, Singular ha ido evolucionando y tomando diferentes formas, lo que ha hecho que su estudio y comprensión sea aún más complejo. En este artículo, exploraremos diferentes enfoques y perspectivas sobre Singular, con el objetivo de arrojar luz sobre este tema y fomentar un debate enriquecedor.
En morfología lingüística, el singular es la variante del número que indica un solo elemento del referente de una palabra o expresión. Contrasta con el plural y a veces con el dual u otras variantes del número gramatical.
En las lenguas del mundo lo más frecuente es que el singular no tenga una marca explícita y el plural se marque mediante un morfema adicional. Por ejemplo, en castellano el morfema que indica singular es el llamado morfema nulo, Ø, que no corresponde con ningún sonido o grafía:
En muchos idiomas, como el inglés, prácticamente ocurre lo mismo. Sin embargo no en todas las lenguas el morfema de singular es nulo: en ruso, por ejemplo, el morfema para nominativo singular del género femenino es normalmente -a, o la versión palatalizada, -я.
En otras lenguas como el indonesio, el singular corresponde con la palabra sin modificar, y el plural consiste en la palabra repetida. Así, del plural orang-orang (hombres) hay el singular orang.
Se conocen las siguientes formas de marcaje del plural: