En el mundo actual, Skete ha sido un tema de constante debate y análisis. Desde sus orígenes hasta su relevancia en la sociedad moderna, Skete ha capturado la atención de académicos, expertos, y el público en general. Con una historia rica y variada, Skete ha desempeñado un papel fundamental en el desarrollo de la humanidad, influyendo en diferentes aspectos de la vida cotidiana. A lo largo de los años, su impacto ha sido tan significativo que continúa siendo objeto de estudio y reflexión en distintos ámbitos. En este artículo, exploraremos más a fondo el papel de Skete y su importancia en el mundo actual.
Una skete (en griego: Σκήτη) o skiti es una comunidad de ermitaños bajo el mandato de un monasterio, a los que se les permite la práctica de su culto de forma aislada pero aportándoles cierta ayuda y seguridad. Hoy día este tipo de asceterios se puede encontrar, por su mayor parte, en la Iglesia ortodoxa.
Una skete normalmente consta de un área común de culto (una iglesia o capilla) y una serie de pequeñas casas para un pequeño número de monjes o monjas.
En la tradición temprana del cristianismo, las sketae eran una forma de vida monástica, siendo el puente entre el movimiento cenobítico (comunidad de monjes o monjas viviendo juntos) y los anacoretas (ermitaños viviendo en soledad). En los inicios de la Iglesia, a medida que el ascetismo se iba desarrollando, los hombres y mujeres que deseaban ser ermitaños, primero debían pasar por una skete como preparación.
El término skete ha entrado en desuso en la Iglesia Occidental; sin embargo, la vida eremítica comunal de los ermitaños Cartujos y Carmelitas es similar a la de las sketae de las Iglesias orientales.