Témenos

En el mundo actual, Témenos se ha convertido en un tema de gran importancia e interés para una amplia variedad de personas. Ya sea por su relevancia en el ámbito cultural, social, científico o tecnológico, Témenos se ha convertido en un punto de referencia clave en la sociedad contemporánea. A lo largo de los años, Témenos ha despertado la curiosidad de investigadores, académicos, profesionales y aficionados, lo que ha generado un vasto corpus de conocimientos y debates en torno a este tema. En este artículo, exploraremos las múltiples facetas de Témenos, analizando su impacto en diferentes ámbitos y ofreciendo una visión global sobre su importancia y relevancia en la actualidad.

Los muros de témenos del sureste de Soknopaiou Nesos.

En la Antigua Grecia, un témenos (en griego τέμενος, ‘recinto’)​ era un terreno delimitado y consagrado a un dios, excluido de usos seculares.

Historia

Muchos santuarios pequeños consistían sencillamente en un témenos con un altar y sin templo. Casi siempre había que someterse a una purificación antes de poder penetrar en él. Por ejemplo, las legiones romanas no podían entrar en Roma sin antes haberse purificado de la sangre derramada. El témenos estaba compuesto por varias partes como los propileos, el altar, templo, tesoros, estoas, etc.

Anterior en el tiempo es el concepto de témenos como la porción de tierra asignada a un dominio oficial, especialmente de un rey (basileos) y jefe (anax), o un trozo de tierra de uso común dedicada a un dios, un santuario, una arboleda sagrada o un recinto sagrado: las carreras de los Juegos Píticos se llamaban témenos, el sagrado valle del Nilo es la Νείλοιο πῖον τέμενος Κρονίδα, la Acrópolis de Atenas es el ἱερὸν τέμενος (de Atenea). Esta palabra deriva del verbo griego τέμνω (temnō), "cortar";​ en plural: τεμένη, temene. El primer testimonio registrado es en griego micénico te-me-no, escrito en Lineal B.

El concepto de témenos surgió en las culturas clásicas mediterráneas como un espacio reservado para la adoración de los dioses. Algunos autores lo han utilizado aplicado a un bosque sagrado,​ aislado del espacio de la vida cotidiana, mientras que otros lo aplican a zonas de santuarios urbanos.

Carl Gustav Jung relaciona el témenos con el fascinante círculo mágico, que actúa como un «espacio cuadrado» o «lugar seguro», donde se puede «trabajar» mentalmente.

Referencias

  1. a b τέμενος Henry George Liddell, Robert Scott, A Greek-English Lexicon, en perseus (en inglés)
  2. Palaeolexicon, Word study tool of ancient languages (en inglés)
  3. David S. Whitley, Reader in Archaeological Theory: Post-processual and Cognitive Approaches, 1998, Routledge. ISBN 0-415-14160-5
  4. Carla M. Antonaccio. An Archaeology of Ancestors: Tomb Cult and Hero Cult in Early Greece. Rowman & Littlefield, 1995. ISBN 0-8476-7942-X
  5. Jung, C.G. (1968). Psicología y alquimia, párrafo. 63. Cf. también: II. Símbolos oníricos del proceso de individuación, 3. El simbolismo de los mándalas.

Bibliografía

Enlaces externos